La obra de Emanuel Rodríguez, dirigida por Viviana Perea, se presentará este domingo 4 de octubre a las 20 en la Sala Ross del Teatro Municipal Rosita Ávila, en una función que marcará su despedida de los escenarios tucumanos antes de su recorrido por otras ciudades.
“Los Loros” combina memoria, sueños y experiencias personales para contar la historia de un niño que atraviesa una experiencia médica transformadora y encuentra refugio en su mundo interior. En ese recorrido, Ludovico, el loro que acompaña sus recuerdos de infancia, se convierte en una figura central y en una suerte de guía que lo ayuda a atravesar el miedo, la incertidumbre y la necesidad de encontrar respuestas.
La obra está protagonizada por el propio Emanuel Rodríguez, quien además es autor de la dramaturgia, bajo la dirección general de Viviana Perea y con producción ejecutiva de Lucas Rodríguez. El relato toma elementos autobiográficos para abordar experiencias que atraviesan a muchas familias: los hospitales, las salas de espera, los tratamientos, los diagnósticos y la esperanza que acompaña la búsqueda de una cura.
A lo largo de la puesta, el protagonista reconstruye parte de su historia a través de los recuerdos, los vínculos familiares y las experiencias vividas durante su paso por el ámbito hospitalario. En ese universo, el juego, la imaginación y la figura de aquel loro de su infancia funcionan como herramientas para comprender una realidad marcada por el miedo y la incertidumbre.
“Los Loros” propone así un recorrido por temas como el amor, la fe, el dolor y la memoria, pero también por la capacidad de encontrar fortaleza en medio de situaciones adversas. La historia personal del protagonista busca convertirse en una experiencia compartida con los espectadores, a partir de situaciones que pueden resultar reconocibles para muchas familias.
La obra surgió de un proceso de investigación y formación realizado por Rodríguez y Perea junto a Vivi Tellas, creadora del biodrama, una propuesta escénica que trabaja a partir de materiales vinculados con la vida real y las experiencias personales.
“Dirigir a Emanuel en esta historia tan personal e íntima fue todo un desafío que me permitió conectar más con sus secretos, sus cosmovisiones y sus emociones para llevarlos a la escena en un encuentro con el público”, expresó Viviana Perea.
Por su parte, Emanuel Rodríguez destacó la importancia de transformar una experiencia personal en una historia colectiva: “Poner en escena algo que me pasó a mí y que fue un antes y después en mi vida es sumamente importante porque dejamos de lado aquello que nos duele un poquito y lo compartimos con el público y ya es un poco de todos”.
La última función en Tucumán será este domingo 4 de octubre a las 20 en la Sala Ross del Teatro Municipal Rosita Ávila. Luego, la obra continuará su recorrido con presentaciones en Buenos Aires y Córdoba.